sábado, 18 de agosto de 2007

Toma mi mano y camina conmigo

Camina conmigo aún en la lluvia,
no podemos tomar el dolor ajeno,
pero puedes contar con que a mí sí me importas,
no por tus ganancias mundanales,
pero sí por los sentimientos que compartimos.

Camina conmigo como hermano,
entonces nos podremos entender,
no para que me escuches predicar,
no para que yo te enseñe.

Si nos ayudamos, es por que lo deseamos,
no por obligación, no por dinero.

Camina conmigo como un amigo,
caminemos juntos el sendero largo,
cuando me necesites estaré contigo,
si te caes te prometo levantarte,
acércate amigo y toma mi mano...

martes, 14 de agosto de 2007

Agosto en mi piel

Moriré con tus palabras
hartas de sueños y de necias golondrinas,
moriré si no caminas esta noche de reproches
por la sixtina razón de no haberte comprendido,
moriré cuando te leo si lo que creo es que me amas
y este sueño termina...
Luego: ubicare mis penas donde no me estorben,
en el orden cansado de amar y en el costado
pausado de la humilde pieza, ellas me darán la tibieza,
enorme, de saberme roto y solitario,
buscando en tu partida el porque de mi sagrario
y mi corazón en desorden...
Soportarè la ausencia del desvestirse de tus faldas,
soportarè en mi espalda tu mirada acusadora,
soportarè largas horas sin tu extrañada presencia
pero nunca soportarè la terca resolución de tu partida,
que ha dejado en mis ojos lágrimas dormidas
sobre esta sábana inmensa y a deshora…

el huron

domingo, 12 de agosto de 2007

Esos locos bajitos - Feliz Dia del Niño

A menudo los hijos se nos parecen
y así nos dan la primera satisfacción.
Esos que se menean con nuestros gestos,
echando mano a cuanto hay a su alrededor.

Esos locos bajitos que se incorporan
con los ojos abiertos de par en par,
sin respeto al horario ni a las costumbres,
y a los que por su bien, hay que domesticar.

Niño... deja ya de joder con la pelota
Niño... que eso no se dice, que eso no se hace,
que eso no se toca.

Cargan con nuestros dioses y nuestro idioma
nuestros rencores y nuestro porvenir
Es por eso que nos parece que son de goma
y que les bastan nuestros cuentos para dormir.

Nos empeñamos en dirigir sus vidas
sin saber el oficio y sin vocación
y les vamos transmitiendo nuestras frustraciones,
con la leche templada, y en cada canción

Joan Manuel Serrat

sábado, 11 de agosto de 2007

Valeria

Valiente
Amorosa
Lindísima
Elegante
Risueña
Imaginativa
Amiga

Te amo

Maca

miércoles, 8 de agosto de 2007

Mujer de arena

Eres de mar, de mar y de arena, contigo las penas pasan al olvido
y el lento descuido de tus ojos oscuros convoca el conjuro de cualquier tristeza.
Eres de mar, de mar y de espuma, tus manos de bruma arañan mi costa
de muslos desnudos, yendo y viniendo como tus palabras, exactas y melancólicas.
Eres de mar, de mar y de sal, eres el brutal y tardío romance del ocaso
o eres acaso un espejismo casual. En todo caso: eres el destino,
que irónico te puso cerca y lejos, cerca de mis ojos, lejos del camino,
pero juntos los dos en la espuma fatal…


El Huron

viernes, 3 de agosto de 2007

Bruno

Bondadoso
Radiante
Unico
Nene
Ordenado

Maca

jueves, 2 de agosto de 2007

El tiempo pasa mientras estamos distraidos

Mi amiga Coletta solía decir, y hace ya mucho tiempo: Estamos entrando en la edad del “nunca me había pasado”.
Y es así.
Decimos: Es curioso. Nunca me había pasado. Me agaché a recoger un tenedor y se me trabaron cuatro vértebras de la columna.
Escuchamos: Es notable. Nunca me había pasado. Mordí un caramelo de limón y un premolar se me partió en ocho pedazos.
Es que, así como se habla de un Primer Mundo y de un Tercero sin que nadie conozca a ciencia cierta cuál es el Segundo, nosotros hemos pasado de la Primera Edad a la Tercera sin recalar por la Segunda y el cuerpo acusa recibo de tal apresuramiento.
El tiempo mismo, incluso, ha tomado una consistencia gelatinosa, plástica, mutante. Calculamos: ¿Cuánto hace que se mudó Roberto a su nueva casa?.
Y arriesgamos: ¿Tres, cuatro años. Hasta que alguien, conocedor, nos saca de la duda: Catorce.
Suponemos ante el amigo encontrado ocasionalmente en la calle:
—Tu pibe debe andar por los seis, siete años.
—Tiene diecinueve —nos contesta el amigo—. Vení, Tacho —y nospresenta a una bestia de un metro ochenta, pelo verde, un clavo miguelito clavado en la ceja y un cardumen de granos sulfurosos en la mejilla.
Se corrobora entonces aquello que, dicen, decía John Lennon: El tiempo es algo que pasa mientras nosotros estamos distraídos haciendo otra cosa.
Y suerte que estamos distraídos haciendo otra cosa. Mucho peor es aburrirse.
Es dulce rememorar ciertos momentos, pero más me entusiasma pensar en las cosas que tengo para hacer.
Es que muchos de esos ciertos momentos son muy viejos.
Y por lo tanto vale recordar el consejo dado por Javier Villafañe cuando alguien le preguntó cómo hacía para conservarse tan joven pasados los ochenta años.
—No me junto con viejos —respondió el maestro.