miércoles, 7 de diciembre de 2005

No fue difícil

No fue difícil
alterar mis latidos
con tu presencia etérea,
aún dormida,
inventar un sueño
donde tú, único,
expandes tus aromas,
tus roce y tus besos.

No fue difícil
compartir contigo,
un instante sublime
de cálidos contactos
inventados.

Heidi Rotulo de Arnedo
Sgo. del Estero

martes, 6 de diciembre de 2005

Verso 83

Se me crecen las manos de amor cuando estás a mi lado.
Y yo callado, te escucho en silencio.
Pagano de pensar en besar todos tus lados,
con el ascenso intenso de respirarte y extrañarte.
Miento.
No se puede extrañar lo que nunca he tenido,
tal vez por eso de conformarme con amarte
aunque no estés conmigo...
Con estrépito lleno de intrépidos besos aún te aguardo,
en el mustio letargo de noches imposibles,
intentando sumergirme
en los nombre que adivino:
serás la que yo intento?,
serás quien no es posible?...
o ya te has ido y me visto de payaso,
hablándole a la nada inasequible...
Explícame ahora los sueños de ternura,
cuando la ventura de tus besos idos,
me condena al olvido de tus ojos grises,
cuando enamorado quise yacer entre tus pechos,
tú diste por hecho el precipicio de dejarme,
so pretexto de un amor maltrecho.
No, no me digas mañana,
me duele esa palabra ,
no pretendes la calma
en el zaguán oscuro,
no quieras que el futuro
me encuentre sin tus besos,
no me dejes preso de alguna promesa,
no dejes que la gente me vea sin el alma...

El hurón

lunes, 5 de diciembre de 2005

No me dejes

No me dejes solo, contigo quiero estar,
en tus brazos quiero soñar,
amiga, no me abandones ya.
Tu sonrisa quiero ver crecer,
en tu cabello me quiero enredar,
tus labios quiero sentir,
ya no quiero sufrir mas por ti.
En tus ojos quisiera ver,
el amor que transforma mi ser,
amor mío solo no quiero estar.
Contigo aprendí a soñar,
sin ti aprendí a llorar,
en tus brazos aprendí a amar,
en tus labios aprendí a besar,
Amor, no me abandones...

domingo, 4 de diciembre de 2005

Bifurcación

Hemos llegado al final del recorrido
Aquí estamos, sin equipaje, sin trasbordo
Sin una monedaHace frío...
Cómo me dolió quererte...
Y cómo quise que no me doliera
No.. no digas nada...
ya está todo dicho
Puede que yo me equivocara
después de todo soy humano, estoy vivo
No digas nada, por favor...
Aquí tienes tu bolso
No me llevo nada tuyo
Todo lo que tengo es mi vacío
¿Un beso? Sí ¿por qué no?
Ahora, sigue tu camino
Te sonríes... piensas que soy un tonto
Ya no importa
Ya nada importa
Cuando la vida dobla en una esquina
Y hace frío
Ya no importa ya nada importa
Ya no te quiero
Amor mío

El Ruso Héctor

sábado, 3 de diciembre de 2005

De la mujer al hombre

Dios te hizo hombre para mí.
Te admiro desde lo más profundo
de mi subconsciente,
con una admiración extraña y desbordada
que tiene un dobladillo de ternura.
Tus problemas, tus cosas
me intrigan, me interesan
y te observo
mientras discurres y discutes
hablando del mundo
y dándole una nueva geografía de palabras
Mi mente está covada para recibirte,
para pensar tus ideas
y darte a pensar las mías;
te siento, mi compañero, hermoso
juntos somos completos
y nos miramos con orgullo
conociendo nuestras diferencias
sabiéndonos mujer y hombre
y apreciando la disimilitud
de nuestros cuerpos.

Gioconda Belli

viernes, 2 de diciembre de 2005

Pasional

Quisiera vivir,
esta fantasía,
que puedas sentir
cuando te hago mía.

Entrarte despacio
y al mirar tus ojos
beso tus espacios
y tus labios rojos.

De piernas abrirte,
sabes que he querido?
sentir que palpite,
mi sexo en tu nido.

Sentir en mis labios
la miel de tus pechos
trayendo resabios,
de lo que hemos hecho.

Oigo tus gemidos
el orgasmo llega,
dame tus fluidos
para que los beba.

FCA

jueves, 1 de diciembre de 2005

El Adios

Recordado a través de los años
es posible creer que de todos sería
el único, el Innombrable
ya vuelto de mis infiernos particulares
para redimirme súbito en la calma
de tus ojos castaños.
Sin embargo, no consigo
el ansiado sueño de tenerte en mis brazos
una noche infinita, tal vez ya soñada en tu regazo
con el paso cansado de regresar tristezas
que estrené en tu honor sin que lo sepas.
Volveré en el brillo de tu mirada
a que me quieras sumergir en tu lago profundo
donde remaré una lagrima sola,
antes llorada y extrañada del mundo.
Y entonces naceré otra vez
para ser el único, yo, deseable,
pero esta vez nombrable, en el bendito
infierno en que me dejó tu voz,
en el preciso instante en que el portazo
de tu alma:
me dijo adiós.

El Hurón