Una vez más caerás rendida
en la inmensidad
lo sabés, llorarás, clamarás
y solo ella te escuchará
igual que ayer te
abrirá su puerta
y entrarás gustosa
espero ya te quedés aquí ya es
para que la vida sin ti
Carla
jueves, 7 de septiembre de 2006
Esa puerta
miércoles, 6 de septiembre de 2006
La Espera
Se apagaron las estrellas
y no llegaste.
Las luces de la plaza se
apagaron y la garúa se
hace añicos contra el
alma, y no llegaste.
A lo lejos, siento el
lamento bandononeado
de tu cuerpo y los acordes
del tango me recuerdan
la dulzura de tus ojos, las
cumbres rozadas de tus pechos
y te siento pasar con tu recuerdo
de lado a lado mi alma solitaria.
La daga de tu ausencia me hace
daño.
Donde estas niña otoño y niña
tango.
Donde estas niña sol y niña
barro.
Se apagaron las estrellas
y no llegaste.
Las luces de la plaza
se apagaron y no llegaste.
Ricardo Reyes
San Juan
martes, 5 de septiembre de 2006
Migajas
Sentado en un sillón, quizás un taburete,
pude gustar de tu mejor banquete;
supe probar de tus poros, sus sabores
y logré beber de tu copa tus licores,
pude sentir por mi cuerpo tus latidos
y escuchar de tu boca los gemidos.
Hoy me pedís que vuelva a ser tu amigo,
mas yo te pido que con eso, ya no sigas,
no me sirve para nada, no es consuelo
quiero volver con vos, y estar contigo,
pero no para comer aquellas migas ......
que quedaron esparcidas por el suelo.
FOCAL
lunes, 4 de septiembre de 2006
Nuestra cita
Mi amor por ti tiene una fuerza increíble, aún, en tu ausencia.
Es sublime, delicioso y traspasa los límites del tiempo y del espacio.
Porque vives dentro de mí.
Heidi Rótulo de Arnedo
domingo, 3 de septiembre de 2006
Balance
de mis mayores me ha legado. Tal vez vislumbre los trazos de pretendidas alegrías o el ocaso de aquellos proyectos intactos en sus cajas de fantasía y aquel abrazo a destiempo que nunca nos dimos, conservando intactos tus besos en la almohada de noches de amor que tanto nos ayudara a cruzar los eternos abismos, que a veces nos separan.
En el fuego de mis infiernos particulares arderán las palabras viles y en los abriles
que tu dejares entre mis labios, morirán los agravios necios, al precio ínfimo de seguir amándote tal y como te lo dije: el bendito día en que nos conocimos, haré el esfuerzo necesario para traer a mi memoria la gloria y el coraje del bagaje de promesas que te hice cuando novia, eso de nunca separarnos.
Haré esta noche el balance necesario y mentiroso que me acostumbraron siglos intensos y rosarios interminables de urdimbres en trabajosos acertijos solitarios luchando incansable
con el insalvable cerrojo de mi conciencia o sus despojos, no incluiré en el balance ( a fuer de tramposo) ningún desacertado intento de pretendidos olvidos, tan sólo recurriré a mi memoria para rescatar el descuido fatal que la urgencia de un enojo me hiciera renegar de la pasión de tus ojos y llevarme a la desacertada y maldecida pretensión de herirte como si jamás te hubiera querido, te pido perdón por eso y por haberlo repetido.
Haré esta noche el recuento acostumbrado de logros y fracasos que la heredada costumbre
de mis mayores me ha legado. Tal vez alumbre con endechas la mecha de esta pasión que no ha podido consumir el paso de los años, vayamos por más: seamos osados...antaño lo juramos.
El Hurón.
sábado, 2 de septiembre de 2006
Poséeme
Poséeme en tu invisible dimensión
que abarca la esencia
de la imaginación elocuente.
Sin miedos, ni pausas.
Sólo con gemidos y paciencias,
atrapadas en el vientre y
dispersas en el mapa
de un cuerpo idealizado.
Sorpréndeme en mi sueño
y deja tu marca,
en el silencio húmedo,
de mis entrañas.
Heidi Rótulo de Arnedo
Sgo. del Estero

