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lunes, 18 de mayo de 2009

Murió Benedetti, la esencia de la poesía

Identificado con el compromiso social, su obra literaria trascendió al mundo; escribió más de 80 libros y cultivó todos los géneros


Reconocido en todo el mundo por la sencillez de sus textos y la profundidad de su pensamiento, prolífico en varios géneros, uruguayo pero universal, Mario Benedetti falleció ayer, a los 88 años, en Montevideo, tras una prolongada enfermedad.
A lo largo de su intensa y fecunda producción literaria, construyó una obra poética y narrativa que logró una audiencia masiva y se continuó en canciones populares, en el cine y en los mensajes de amor y de resistencia de varias generaciones.
Su militancia política derivó en la experiencia del exilio, que marcó su vida y su literatura, tanto como su historia de amor con Luz López Alegre, que falleció en 2006 tras 60 años de vida juntos y le dejó una tristeza profunda que ya no lo abandonaría.
Identificado con su país y entrañablemente reconocido en los países vecinos y en el mundo, Benedetti fue uno de los escritores uruguayos que gozaron de mayor popularidad, y muchos lo ubican por encima de sus compatriotas y amigos Juan Carlos Onetti y Eduardo Galeano.
Autor de más de 80 novelas, ensayos, libros de cuentos y de poesías, fue traducido a más de 20 idiomas, pero logró vivir de su arte sólo 20 años después de haber publicado su primer libro. Su popularidad, alimentada por una poesía y una prosa sobre temas universales, en un tono de complicidad con el lector, le valió una fama de multitudes y varios premios internacionales.
En sus novelas, exploró como pocos las profundidades de la naturaleza humana y retrató con singulares trazos a la clase media, al tiempo que no disimuló su compromiso político con los movimientos de izquierda.
En 1971, fue uno de los fundadores del Movimiento de Independientes 26 de Marzo, el aparato político del grupo guerrillero Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros, que integraría más tarde el Frente Amplio, hoy en el gobierno. Mantuvo siempre su adhesión a Fidel Castro.
Benedetti fue varias veces candidato al Premio Cervantes de Literatura en los últimos años, por lo que entró ya en el Olimpo de los reconocidos escritores que nunca obtuvieron el galardón. Joan Manuel Serrat, Daniel Viglietti y Tania Libertad, entre otros, hicieron música con sus poesías y multiplicaron al infinito la difusión de "Te quiero", "Por qué cantamos", "Una mujer desnuda y en lo oscuro", "Defender la alegría" y "El Sur también existe".

miércoles, 21 de mayo de 2008

La gente que me gusta

Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace.
Me gusta la gente con capacidad para medir las consecuencias de sus acciones, la gente que no deja las soluciones al azar.
Me gusta la gente justa con su gente y consigo misma pero que no pierda de vista que somos humanos y nos podemos equivocar.
Me gusta la gente que piensa que el trabajo en equipo entre amigos produce más que los caóticos esfuerzos individuales.
Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría.
Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos serenos y
razonables a las decisiones de un jefe.
Me gusta la gente de criterio la que no traga entero la que no se avergüenza de reconocer que no sabe algo o que se equivocó.
Me gusta la gente que al aceptar sus erroresse esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.
Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente a éstos les llamo mis amigos.
Me gusta la gente fiel y persistente que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.
Con gente como ésa me comprometo a lo que sea ya que con haber tenido esa gente a mi lado me doy por bien retribuido

Mario Benedetti

martes, 15 de mayo de 2007

Soneto de lo posible

Puede ser que una vez en un desvelo descubramos que el mundo es una fiesta y encontremos al fin esa respuesta que desde siempre nos esconde el cielo.
Puede ser que una noche en algún vuelo ganemos sin querer alguna apuesta y advirtamos que un alma está dispuesta a servirnos de paz y de consuelo.
Puede ser que el transcurso de los años nos vaya proponiendo otra corriente dejándonos con suerte y sin extraños.
Y aunque en la piel nos queden cicatrices desde el viejo pasado hasta el presente, puede ser que logremos ser felices.

Mario Benedetti

lunes, 27 de noviembre de 2006

Qué pasaría si un día despertamos?

Que pasaria si despertamos dándonos cuenta de que somos mayoría?
¿Qué pasaría si de pronto una injusticia, solo una, es repudiada por todos, todos que somos todos, no unos, no algunos, sino todos?
¿Qué pasaría si en vez de seguir divididos nos multiplicamos, nos sumamos y restamos al enemigo que interrumpe nuestro paso?
¿Qué pasaría si nos organizáramos y al mismo tiempo enfrentáramos sin armas, en silencio, en multitudes, en millones de miradas la cara de los opresores, sin vivas, sin aplausos, sin sonrisas, sin palmadas en los hombros, sin cánticos partidistas, sin cánticos?
¿Qué pasaría si yo pidiese por vos que estás tan lejos, y vos por mí que estoy tan lejos, y ambos por los otros que están muy lejos y los otros por nosotros aunque estemos lejos?
¿Qué pasaría si el grito de un continente fuese el grito de todos los continentes?
¿Qué pasaría si pusiésemos el cuerpo en vez de lamentarnos?
¿Qué pasaría si rompemos las fronteras y avanzamos, y avanzamos, y avanzamos y avanzamos?
¿Qué pasaría si quemamos todas las banderas para tener solo una, la nuestra la de todos, o mejor ninguna porque no la necesitamos?
¿Qué pasaría si de pronto dejamos de ser patriotas para ser humanos?
¿No sé... me pregunto yo, qué pasaría?
Mario Benedetti

viernes, 24 de febrero de 2006

Corazón coraza

Porque te amo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza
porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro
porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.

Mario Benedetti

jueves, 23 de febrero de 2006

Como árboles

Quién hubiera dicho
que estos poemas de otros
iban a ser míos

después de todo hay hombres que no fui
y sin embargo quise ser
si no por una vida
al menos por un rato
o por un parpadeo

en cambio hay hombres que fui
y ya no soy ni puedo ser
y esto no siempre es un avance
a veces es una tristeza

hay deseos profundos y nonatos
que prolongué como coordenadas
hay fantasías que me prometí
y desgraciadamente no he cumplido
y otras que me cumplí sin prometérmelas

hay rostros de verdad
que alumbraron mis fábulas
rostros que no vi pero siguieron vigilándome desde la letra en que los puse

hay fantasmas de carne
otros de hueso
también los hay de lumbre y corazón
o sea cuerpos en pena
almas en júbilo
que vi o toqué o simplemente puse
a secar a vivir
a gozar a morirse

pero además está lo que advertí de lejos

yo también escuché una paloma
que era de otros diluvios
yo también destrocé un paraíso
que era de otras infancias
yo también gemí un sueño
que era de otros amores

así pues
desde este misterioso confín de la existencia
los otros me ampararon como árboles
con nidos o sin nidos
poco importa
no me dieron envidia sino frutos

esos otros están aquí
sus poemas
son mentiras de a puño
son verdades piadosas

están aquí
rodeándome
juzgándome
con las pobres palabras que les di

hombres que miran tierra y cielo
y a través de la niebla
o sin sus anteojos
también a mi me miran
con la pobre mirada que les di

son otros que están fuera de mi reino
claro
pero además
estoy en ellos

a veces tienen lo que nunca tuve
a veces aman lo que quise amar
a veces odian lo que estoy odiando

de pronto me parecen lejanos
tan remotos
que me dan vértigo y melancolía
y los veo minados por un duelo sin llanto

y otras veces
en cambio
los presiento tan cerca
que miro por sus ojos
y toco por sus manos
y cuando odian me agrego a su rencor
y cuando aman me arrimo a su alegría

quién hubiera dicho
que estos poemas míos
iban a ser
de otros

Mario Benedetti

jueves, 16 de febrero de 2006

Dale vida a los sueños

Dale vida a los sueños que alimentan el alma,
no los confundas nunca con realidades vanas.
Y aunque tu mente sienta necesidad, humana,
de conseguir las metas y de escalar montañas,
nunca rompas tus sueños, porque matas el alma.

Dale vida a tus sueños aunque te llamen loco,
no los dejes que mueran de hastío, poco a poco,
no les rompas las alas, que son de fantasía,
y déjalos que vuelen contigo en compañía.

Dale vida a tus sueños y, con ellos volando,
tocarás las estrellas y el viento, susurrando,
te contará secretos que para ti ha guardado
y sentirás el cuerpo con caricias, bañado,
del alma que despierta para estar a tu lado.

Dale vida a los sueños que tienes escondidos,
descubrirás que puedes vivir estos momentos
con los ojos abiertos y los miedos dormidos,
con los ojos cerrados y los sueños despiertos.

(Mario Benedetti)

domingo, 5 de febrero de 2006

Defensa de la alegría

Defender la alegría como una trinchera
defenderla del caos y de las pesadillas
de la ajada miseria y de los miserables
de las ausencias breves y las definitivas
defender la alegría como un atributo
defenderla del pasmo y de las anestesias
de los pocos neutrales y los muchos neutrones
de los graves diagnósticos y de las escopetas
defender la alegría como un estandarte
defenderla del rayo y la melancolía
de los males endémicos y de los académicos
del rufián caballero y del oportunista
defender la alegría como una certidumbre
defenderla a pesar de dios y de la muerte
de los parcos suicidas y de los homicidas
y del dolor de estar absurdamente alegres
defender la alegría como algo inevitable
defenderla del mar y de las lágrimas tibias
de las buenas costumbres y de los apellidos
del azar y también
también de la alegría.

Mario Benedetti

sábado, 21 de enero de 2006

Mucho más grave

Todas las parcelas de mi vida tienen algo tuyo
eso en verdad no es nada extraordinario
vos lo sabes tan objetivamente como yo.
Sin embargo hay algo que quisiera aclararte,
Cuando digo todas las parcelas,
no me refiero solo a esto de ahora,
a esto de esperarte y aleluya encontrarte,
Y carajo perderte,
Y volverte a encontrar,
Y ojala nada más.
No me refiero a que de pronto digas, voy a llorar
Y yo con un discreto nudo en la garganta, bueno llora.
Y que un lindo aguacero invisible nos ampare
Y quizas por eso salga enseguida el sol.
Ni me refiero a solo a que día tras día,
aumente el stock de nuestras pequeñas y decisivas complicidades,
o que yo pueda creerme que puedo convertir mis reveses en victorias,
o me hagas el tierno regalo de tu mas reciente desesperacion.
No.
La cosa es muchisimo más grave.
Cuando digo todas las parcelas
Quiero decir que además de ese dulce cataclismo,
también estás reescribiendo mi infancia,
esa edad en que uno dice cosas adultas y solemnes
y los solemnes adultos las celebran,
y vos en cambio sabés que eso no sirve.
Quiero decir que estas rearmando mi adolescencia,
ese tiempo en que fui un viejo cargado de recelos,
y vos sabés en cambio extraer de ese páramo,
mi germen de alegría y regarlo mirándolo.
Quiero decir que estás sacudiendo mi juventud,
ese cántaro que nadie tomó nunca en sus manos,
esa sombra que nadie arrimó a su sombra,
y vos en cambio sabés estremecerla
hasta que empiecen a caer las hojas secas,
y quede la armazón de mi verdad sin proezas.
Quiero decir que estás abrazando mi madurez
esta mezcla de estupor y experiencia,
este extraño confín de angustia y nieve,
esta bujía que ilumina la muerte,
este precipicio de la pobre vida.
Como ves es más grave,
Muchísimo más grave,
Porque con éstas o con otras palabras,
quiero decir que no sos tan solo,
la querida muchacha que sos,
sino también las esplendidas
o cautelosas mujeres que quise o quiero.
Por que gracias a vos he descubierto,
(dirás que ya era hora y con razón),
que el amor es una bahía linda y generosa,
que se ilumina y se oscurece,
según venga la vida,
una bahía donde los barcos llegan y se van,
llegan con pájaros y augurios,
y se van con sirenas y nubarrones.
Una bahía linda y generosa,
Donde los barcos llegan y se van
Pero vos,
Por favor,
No te vayas.

Mario Benedetti

domingo, 18 de septiembre de 2005

Viceversa

Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte
tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte

tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte

o sea
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.

Mario Benedetti

miércoles, 7 de septiembre de 2005

Arco iris

A veces
por supuesto
usted sonríe
y no importa lo linda
o lo fea
lo vieja
o lo joven
lo mucho
o lo poco
que usted realmente
sea

sonríe
cual si fuese
una revelación
y su sonrisa anula
todas las anteriores
caducan al instante
sus rostros como máscara
sus ojos duros
frágiles
como espejos en óvalo
su boca de morder
su mentón de capricho
sus pómulos fragantes
sus párpados
su miedo

sonríe
y usted nace
asume el mundo
mira
sin mirar
indefensa
desnuda
transparente

y a lo mejor
si la sonrisa viene
de muy
de muy adentro
usted puede llorar
sencillamente
sin desgarrarse
sin desesperarse
sin convocar a la muerte
ni sentirse vacía

llorar
sólo llorar

entonces su sonrisa
si todavía existe
se vuelve un arco iris.

Mario Benedetti

lunes, 22 de agosto de 2005

Informe sobre caricias

La caricia es un lenguaje
Si tus caricias me hablan
no quisiera que se callen

La caricia no es la copia
de otra copia lejana
Es una nueva version
casi siempre mejorada

Es la fiesta de la piel
La caricia mientras dura
y cuando se aleja deja
sin amparo a la lujuria

Las caricias de los sueños
que son prodigio y encanto
adolecen de un defecto
No tienen tacto.

Cómo aventura y enigma
la caricia empieza antes
de convertirse en caricia.

Es claro que lo mejor
no es la caricia en sí misma
sino su continuación........

Mario Benedetti