domingo, 7 de mayo de 2006

Cuánto amor?

¿Cuánto amor cabe en un beso?
¿Cuánto tiempo en un abrazo?
¿Cuántas manos en tu cuerpo?
¿Cuánta luna en una noche?
¿Cuánta caricia en el cielo?
¡Dime cuanto!
¡Dime ahora que te espero!
Contando el tiempo en mis manos
Nadando sobre tu cuerpo
Besando luz en el cielo
¡Dime que me desespero!
¿Cuánto amor cabe en un beso?.

Horacio Deschamps

sábado, 6 de mayo de 2006

Deseos

Hoy es uno de esos días en que querría hablar con Dios cara a cara. Ser el único ser humano en el mundo habitando alguna playa solitaria de algún confín del universo.
Sentada en las rocas, húmedas por el roce del mar. Escuchando el dulce susurro de la marea en mis oídos.
Cerrar los ojos y tocar la felicidad.
Caminar sin rumbo a lo largo de la interminable ruta que une la profundidad celeste con la arena dorada. A lo lejos, en el horizonte, la puesta del sol.
Estar sola, no por egoísmo sino por necesidad; tratando de rescatar aquellos pequeñitos destellos de luz que Dios envía. Aquellos que cuando llegan nos hacen brillar, y es brillando que podemos reir en vez de llorar; seguir adelante sin decir basta y obtener la suficiente cantidad de luz como para iluminar nuestro mundo interior.
Y esos rayitos son las pequeñas partículas que forman un don: la fe.
AndreaS.

viernes, 5 de mayo de 2006

Quiero sentirme mujer

Quiero sentirme mujer en tus brazos
Que la luna nos observe suavemente
Que me beses con locura desmedida
Que me mates de pasión muy lentamente

Quiero sentirme mujer en tus brazos
Que las estrellas adornen mi pureza
Que me tomes de las manos firmemente
Que me digas que me amas con franqueza

Quiero sentirme mujer en tus brazos
Que las flores perfumen ya mi cuerpo
Que me digas al oído tus deseos
Que tu vida me darías con tiempo

Quiero sentirme mujer en tus brazos
Que la noche sea testigo de este ruego
En que dos cuerpos se unen para hacerse uno solo
Y fundirse.... en el fuego

jueves, 4 de mayo de 2006

Amistad Imposible

Sin darme cuenta aquel día sentí un cosquilleo al verte
pronto tuve un sueño,
pero como tu corazón tenía un dueño
me di cuenta que no era mi día de suerte.

Los días pasaron y tu presencia ya no advertí
entonces busqué emprender otro viaje
y por miedo a que mi corazón se desgaje
me aferré a la primera que vi.

Pasaron semanas y nos volvimos a encontrar
yo no sé si fue casualidad
pero si algo sabía con claridad
fue que desde ese momento no te iba a dejar escapar.

La historia que sigue ya la conocemos los dos
intenté no perder la cordura
y expresándote ternura
quise acercarme a vos.

Recuerdo ese día en la plaza como si fuera ayer,
cuando te dije mirándote a los ojos
y sin ningún despojo,
todo lo que te supe querer.

Vos me pediste que por favor no siga,
que mis palabras te dolían
y sin darte cuenta lo que yo sufría
me preguntaste si seguías siendo mi amiga.

Yo te dije que sí,
pero por más que uno lo intente,
al corazón no se le miente
ni se le piden cosas así.

Engañando mis pensamientos creamos una amistad,
la verdad que intentar cambiar mis sentimientos
fue realmente un sufrimiento
más que un hecho de bondad.

Finalmente quiero decirte que no espero que me llames,
pero si que dejes tus complejos de lado
y que mires bien a tus costados
porque el hombre que está a tu lado puede ser el que te ame.

miércoles, 3 de mayo de 2006

Encuentro

Un soplo del viento
te introdujo en mis entrañas.
Sin querer, sin esperar,
sin suponer
la delicia de tantos
orgasmos guardados,
que contigo llegarían.

¿Es a caso el destino
que une nuestras almas?
¿O el merecernos
por haber sufrido tanto?

No es casual, es amor
tuyo y mío
en un mundo
de sauces y palabras.


Heidi Rótulo de Arnedo
Sgo. del Estero

martes, 2 de mayo de 2006

Fácil - Difícil

lunes, 1 de mayo de 2006

Verso 61

Podrás ser otra pero nunca inasequible,
al posible fantasma del olvido que aterra,
a la duda que aterra al misterio invisible y al indivisible celo
que tus besos encierran, Podrás ser otra
pero en esta vida y en esta tierra, serás única,
de caricias inventadas y de amores posibles.
Has hecho que mi sangre no circule en el lugar debido,
has llamado al descuido de dejar en el olvido mis proyectos de antes,
has puesto delante de mis ojos el antojo
de tus besos y has puesto en la ventana del regreso:
mis deseos de amarte...
Rodaremos esa alfombra convertidos en una sombra
que devora a besos el embeleso mágico
que olvida lo trágico del tiempo anterior al amor
de haber nacido, sabrá Cupido su tarea cumplida
y aunque existan despedidas,
será el regreso lo que dará aliento a la espera tramposa
de abrazos prometidos
Si sientes esta noche tu ventana batirse, si al irse
el sueño te desvelas de amores,
rinde mi sutil silencioso homenaje a las flores de tus pechos
que en un batir de alas deshecho
de rubor, trae a tu ventana el amor que he prometido
y no des al olvido el verso que soñamos los dos,
una noche de teclados avarientoscon la inocencia precoz del lecho conocido

El Hurón